
Hace unos días, más concretamente el 5 de marzo, la mítica canción ‘Stairway to Heaven’ cumplió cuarenta años. Aunque su lanzamiento físico no tendría lugar hasta la llegada del cuarto álbum de Led Zeppelin, en noviembre del 71, la primera presentación en público del tema tuvo lugar unos meses antes en el Ulster Hall de Belfast.
Cuenta el bajista y teclista John Paul Jones que la primera recepción del público fue bastante apática, pues los asistentes a aquel concierto celebrado en la capital norirlandesa se aburrían y querían escuchar material que ya conocieran. Desde luego, no eran conscientes de que estaban asistiendo a un pedazo de historia del rock. Con la presentación del tema en radio unas semanas después empezó a hacerse más popular, tanto que a partir de ahí se convirtió en un imprescindible en todas las actuaciones del grupo británico.
“Sabía que era buena, pero no podía esperar que se convirtiera casi en un himno… Lo que sí tenía claro es que se trataba de la joya del disco.”
Una escalera al cielo de la música

La canción va de menos a más, comenzando con una memorable y delicada introducción de guitarra que supera los dos minutos, pasando luego a una zona media más eléctrica que desemboca en su impresionante solo de guitarra de un minuto de duración, y cerrando con la parte más cañera, donde Plant sencillamente se sale de todos los registros. Esta es la estructura básica de ocho minutos, la que todos tenemos grabada a fuego en nuestra mente y nuestro corazón, pero obviamente la canción es mucho más.


